VUELVE EL MAL A QUIEN HACE EL MAL
lunes, 21 de febrero de 2011
jueves, 17 de febrero de 2011
Tú no sabes lo que es, porque nunca has sentido ese nudo en la garganta que no te dejaba hablar, ni esa presión en el pecho que no te dejaba respirar, tú no te has metido a la cama a las diez de la noche y te has dormido a las cinco de la madrugada porque no podías dejar de pensar en él, y tú no has llorado todo lo que está escrito y más por no poder estar a su lado, no has maldecido una y otra vez el día en que echaste todo a perder y tampoco te has castigado duramente, nunca has tenido la sensación de no saber qué hacer cuando le tienes enfrente sin poder hablarle, ni has llegado a casa y has pensado “un día más sin él” y… que remedio, parece que esta va a ser mi condena de por vida
martes, 15 de febrero de 2011
domingo, 13 de febrero de 2011
sábado, 12 de febrero de 2011
sábado, 5 de febrero de 2011
Buenas noches pequeño:
Tengo algo que decirte… Te echo de menos. Ya, ya sé que me vas a decir, que a qué viene esto ahora, ¿No? Simplemente a que me he dado cuenta de que te quiero, con tus virtudes y tus defectos, con lo peor y lo mejor de ti, con esas manías tan raras que tienes y con la forma en la que me pones de los nervios, con esa sonrisa que te sale de la cara cada vez que alguien dice alguna tontería y con esos nerviosismos que te caracterizan, me he dado cuenta de que te quiero con tus enfados y con tu mal humor, y que te quiero aunque puedas estar todo un año sin hablarme, que te quiero aunque tú puedas estar sin mí y sobre todo me he dado cuenta de que te quiero, a pesar de que eso suponga un “yo no”. ¿Hay algo más valiente? Te aseguro que nadie en este mundo te va a querer como te quiero yo, pero eso tú ya lo sabes…
Dicen que a través de las palabras, el dolor se hace más tangible. Que podemos mirarlo como a una criatura oscura. Tanto más ajena a nosotros cuanto más cerca la sentimos. Si uno de estos pequeños granitos enferma, el resto del organismo enferma también. Pero yo siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel, más hondo… el más injusto. Pasé mi vida amando a una mujer que amaba a otro que no la amaba sino que amaba a otra de la que nunca supo si la correspondía. Era un tiempo en el que miraba al futuro con más esperanza que miedo.
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