Nosotras en diciembre como los peces en el río
“beben, beben y vuelven a beber”
Que si tú no te quieres, nadie te va a querer
Si vas a llorar que sea de la alegría, si vas a morir que sea del gusto, no de la envidia, aunque si vas a matar que sea del susto, no a sangre fría. Si vas a echar que sea de menos o en falta una mano que tropiece y no se levanta, no más. Si tienes que luchar que sea por ello y si vas a perder que sea la vergüenza o tu miedo, de robar que sea un beso, aplauso o el corazón, si vas a dejarme que sea sin habla, que se me caiga la baba y no pueda articular palabra, si vas a bailar que sea de todo menos el agua, de romper que sea una lanza a favor del que no pueda avanzar, por mover el que no te lleva la venganza al dolor, que si vas a mirar sea por los de tu alrededor, ni por encima del hombro ni a tu ombligo. Si vas a pecar que sea de inocente, de callar con un beso, de evitar lo evidente, quejarse de placer y hacer de tripas corazón, perder la razón porque el corazón a veces se siente en el vientre y siempre que vayas a caer que sea la cuenta y cuenta conmigo siempre.
Qué triste sería ser como quieren que seas.
Natalia Ruiz Oviedo
Gracias por ser, estar y quedarte a mi lado
Sé que si pongo fin a todo esto no quedará NADA de ti, pero tú sigues tratándome como si fuese una escalera a la que estar todo el tiempo pasando por encima para joderla y no volveré a ti, no hace falta que contengas la respiración, sabes que no tienes ninguna necesidad de llegar hasta el final y asfixiarte